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“Lava, tapa, voltea y tira” disminuye riesgo de dengue

19 de Julio de 2018
Son medidas primordiales para evitar nacimiento de casi 700 moscos por oviposturas de una hembra, indica la Secretaría de Salud
En la prevención del dengue, zika y chikungunya es primordial la participación de la sociedad aplicando la sencilla estrategia de “Lava, tapa, voltea y tira” depósitos o recipientes que pueden almacenar agua en patios y azoteas de las viviendas, a fin de eliminar los potenciales criaderos del mosco transmisor y, por tanto, disminuir el riesgo de padecer alguna de estas enfermedades transmitidas por vector, reiteró la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado.

La dependencia destacó la importancia que tienen estas acciones, ya que si hay menos recipientes, la hembra del mosco tendrá menos sitios para hacer sus oviposturas. Y por el contrario, entre más sitios haya para tener sus “camadas”, más posibilidades tiene que su descendencia sobreviva.

Explicó que el mosco hembra deposita sus huevecillos en recipientes con agua limpia y estancada, los cuales se encuentran principalmente en patios y azoteas de las viviendas, poniendo entre 80 y 120 huevecillos por ovipostura o camada, dependiendo de la ingesta de sangre que tenga para madurarlos.

Asimismo, dijo que una hembra vive un promedio de 30 días y puede tener oviposturas cada 72 horas en los diferentes recipientes en donde se acumule el agua, no en uno solo, de tal manera que en su período de vida puede lograr de 8 a 10 camadas.

Si tiene 8 con una mínima camada de 80 huevecillos, entonces tendría 640 moscos si hay diferentes objetos o depósitos que acumulen agua.

Por ello, recomendó lavar los recipientes que puedan almacenar agua, tallando las paredes de pilas, piletas, bebederos de animales, tambos, baldes y floreros, ya que los huevecillos son depositados por el mosco en estos sitios.

También hay que tapar recipientes como tambos, tinacos, aljibes, cubetas y tinas, así como voltear los que por alguna razón no se puedan tapar o ponerlos bajo techo, como cubetas, botellas, ollas y latas.

Además, se tienen que tirar los objetos o recipientes que ya no se usen, tanto en patios como en azoteas, como vasijas, llantas, envases plásticos o de aluminio, tapas y otros denominados chicos.

Si se realizan tales medidas –añadió-, se puede evitar la presencia del zancudo desde sus primeras etapas (huevo y larva) en las viviendas, ya que al Aedes aegypti prefiere agua limpia que hay en las viviendas para reproducirse, la cual se acumula principalmente en el período de lluvias, cuando se incrementa la cantidad de moscos en el ambiente.

Concluyó que estas medidas se tienen que hacer en casa y se complementan con las acciones anticipatorias y preventivas de prevalencia y control larvario que realiza la Secretaría de Salud y de descacharrización que promueve con los ayuntamientos, para evitar la formación de criaderos del mosco.